El punto es el elemento más simple de todos, aunque tiene mucha fuerza expresiva, pues crea una tensión que atrae intensamente la mirada del espectador, sobre todo si se combina con el tono más claro de la imagen. Suele ser redondo, pues las formas circulares y esféricas son comunes en la naturaleza, sin embargo cualquier objeto aislado visto en la lejanía, sobre un fondo más o menos simple, puede actuar como punto.
En el momento en que aparecen dos puntos en el espacio se pierde la simplicidad de la que hablábamos anteriormente. Dos puntos crean una línea y por tanto la dimensión de distancia, además de posibilitar una sólida medición del espacio ya que pueden unificar un área. A su vez, crean movimiento, pues induce al ojo a desplazarse de un punto a otro, creando líneas. Esto facilita el control de la visualización de la imagen con una composición cerrada, colocando estratejicamente varios puntos para que el espectador pase más tiempo leyendo la fotografía.
Gracias a los puntos podemos equilibrar el peso de los elementos de una fotografía. Es tal su peso visual, que puede compensar eficazmente estructuras fuertes como un triángulo, un eje o, incluso, elementos de mayor potencia. Simplemente hay que guardar la precaución de colocar el punto en el lugar opuesto al peso a compensar.
El punto es pequeño por definición, aunque muy potente Por ello su
ubicación en el espacio puede ser crucial para la estética de la
fotografía, proporcionando equilibrio o un interés buscado, al dirigir la mirada hacia el lugar donde está ubicado, debido a su gran peso
visual. Las sensaciones varían según la posición que adopte en la imagen. Así, un punto colocado en el centro de la imagen proporcionará equilibrio y estabilidad, por acumular los pesos visuales en el centro. Sin embargo, si se desplaza crecerá la tensión y la inestabilidad. Por otro lado, si el punto está colocado en la parte superior de la imagen transmitirá importancia, pero a su vez, de inestabilidad, pues da la sensación de poder precipitarse en cualquier momento. Por el contrario, si está situado en la base dará la sensación de estabilidad, reposo, sosiego...
El gran maestro José Benito Ruiz, en sus "Reflexiones sobre composición. Los elementos: el punto" nos presenta tres posibilidades de uso para el punto:
- Estructurar la imagen. Permite equilibrar el peso visual de las formas, ya que puede compensar una forma de importancia posicionándose en el lado opuesto de la imagen.
- Crear dirección y movimiento. El espectador tiende a unir los puntos entre sí. Así, podemos forzar la circulación de la vista por la imagen
- Medir el espacio y crear profundidad. El punto permite crear una referencia visual que facilita la percepción del tamaño y la escala.
Bibliografía utilizada:
Freeman, Michael . El Ojo del Fotógrafo: composición y diseño para crear mejores fotografías digitales. Blume. 2016
Prakel, David. Composición. Blume. 5ª Ed. 2012.
Ruiz Limiñana, José Benito. Reflexiones sobre composición. Los elementos: el punto. En Red.
Autor:
Miguel A. García
Me llamo Miguel A. García y soy el creador del blog Hiperfocal Fotografía. Me apasiona esta disciplina, soy un
enamorado de la naturaleza y un aficionado a perderme por el monte en
cuanto tengo ocasión. En lo que respecta a la fotografía soy autodidacta
y estoy en continua formación. Siempre me atrajo, aunque fue hace 3
años cuando comencé a interesarme más profundamente en la disciplina. En
especial este último año, en el que me he decidido a poner en marcha los proyectos en los que estoy enfrascado.
Hyperfocal es un blog para aprender, y compartir mi aprendizaje con todo aquel que quiera conocer conmigo temas relacionados con la fotografía. De esta manera, hablaremos de composición y técnicas fotográficas, revelado y procesado, materiales y otros temas relacionados con la disciplina.

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